miércoles, 13 de marzo de 2013


La Auto-medicación y los medios de comunicación.

Los medios de comunicación juegan un papel decisivo en la auto-medicación y sobre todo en el auto-consumo de los medicamentos, debido a que las característica de oferta que tienes son muy peculiares, cuando en realidad el único quien debería tomar la decisión de que medicamentos consumir debería ser el medico  mas no el consumidor, pero debido a que los médicos prescriben los medicamentos con su preferencia a ciertas marcas y no según productos genéricos, los productores aprovechan y  dirigen sus esfuerzos a determinar esa preferencia, empleando todos los medios de convencimiento posibles en un sistema que no se caracteriza precisamente por regular de manera adecuada, desde el punto de vista social, los asuntos relacionados con la salud y la publicidad. Por otra parte las empresas utilizan masivamente el resorte publicitario en el caso de los productos farmacéuticos de uso común y venta libre, a sabiendas de que la atención de la salud es un campo en el que tienen primera importancia las creencias y los aspectos psicológicos de los pacientes. De ahí que en la industria farmacéutica sean desproporcionadamente importantes los gastos de promoción y publicidad con respecto a los de investigación y desarrollo”1. Esta concepción según la cual los Medios son decisivos en el consumo de medicamentos es compartida por el personal de salud, tanto médica como paramédica, tanto privados como públicos. Este personal suele atribuir este fenómeno básicamente a dos hechos: la falta de educación de la población y justamente la influencia negativa de “los medios de comunicación masivos”.
Según un diario de Perú,” la automedicación  o uso de medicamentos según la propia iniciativa del paciente, por consejo del farmacéutico o de cualquier persona no médica se ha convertido en una costumbre y por ende en un grave problema de salud pública. Lo que empeora aún más esta situación es el rol negativo que los medios de comunicación están desempeñando al promover, de manera directa, esta práctica.” Por lo que podemos asegurar que si influye en la automedicación, lo podemos notar al ver un comercial de un medicamento, nos proporciona información de los síntomas que soluciona pero omite las advertencias y los posibles efectos adversos de estos. Estas inadecuadas campañas provocan que la población se despreocupe por lo que están consumiendo. Sin embargo evitar estas campañas publicitarias es imposible por lo que para hacer frente a este problema social y de salubridad seria por medio de una campaña de monitoreo y educación para el uso racional de los medicamentos.
En nuestros días, la publicidad muestra a menudo una realidad muchas veces deformada, cuyo único objetivo es favorecer el consumo sin límites de todo tipo de productos, sin reflexionar en los posibles impactos o perjuicios.
Conviene resaltar que no toda auto-medicación es inadecuada por sí misma; se debe abogar por una "auto-medicación responsable". Las diferencias entre este tipo de auto-medicación y la clásica se encuentran principalmente en los siguientes puntos:
La auto-medicación responsable requiere un conocimiento previo de los síntomas (leves y menores) hacia los que van dirigidos los medicamentos (Asociación Médica Mundial, 2002).
Se contrapone a la auto-prescripción, o uso indiscriminado de fármacos sin indicación ni supervisión facultativa ("por indicación de un familiar o conocido")9.
Incrementa la autonomía y responsabilidad de las personas en su salud.
Para fomentar una auto-medicación responsable, el mayor esfuerzo radica en la educación para la salud: "enseñar a auto-medicarse", 
Información sobre la enfermedad: su origen, gravedad y complicaciones: debe usarse un lenguaje sencillo.
Consejo terapéutico sobre el fármaco, la dosis, los efectos adversos, la duración y la actuación a realizar si existe mejoría o agravamiento del proceso patológico. Para ello se requiere un lugar con medios apropiados y asegurar la confidencialidad de los datos.
Educación: qué hacer en episodios similares y qué fármacos tomar; identificación de signos de alarma que obligan a consultar al médico, actitud positiva frente a la auto- observación, favorecer la colaboración y la comunicación.
Para llevar a cabo una formación adecuada en automedicación responsable se precisan una serie de requisitos:
Disponer de profesionales con conocimientos sobre educación para la salud.
Disponer, además, de profesionales con conocimientos sobre la enfermedad, síntomas (detección de síntomas mayores y menores mediante anamnesis, exploración del paciente y establecimiento del diagnóstico de forma adecuada), epidemiología y detección de problemas relacionados con la medicación.
Garantizar el seguimiento del paciente desde su diagnóstico, conocimiento de pluripatología y polimedicación, asegurando la continuidad e integridad de la atención al paciente, lo que requiere de un lugar y medios adecuados.
Con respecto a este tema, concluiremos afirmando que sin una actividad educativa sobre el uso de fármacos, el cambio de legislación sobre la adquisición y publicidad de medicamentos no garantiza una mejor utilización de los mismos.

Fuentes bibliográficas


Suemy Jacqueline Gonzalez Koyoc


Autoatencion (segunda parte)

Resultados

De los 1859 individuos encuestados, el 57% (1051) fueron mujeres y el 43% (808) hombres, 3% (47) tenían 24 años, 5% (101) 23 años, 9% (161) 22 años, 17% (314 21 años, 24% (444) 20 años, 24% (454) 19 Ños y 18% (338) 18 años. El 96% de los encuestados (1781) acepto haber consumido alguna vez medicamentos sin recomendación medica, mientras tan solo el 4% (78) dijo que nunca había consumido un medicamento sin recomendación medica. El 97.7%  de los encuestados que practican la automedica-ción ha consumido AINES y combinaciones; el 42.8% ha con-sumido mucolíticos; el 33.6% ha consumido antidiarreicos; el 32.9% ha consumido antiparasitarios; el 28.8% ha consumido antimicrobianos sistémicos; el 6.5% ha consumido fármacos tópicos para el tratamiento del acné y el 5.8% ha consumido anticonceptivos orales. Todos los fármacos anteriores fueron usados sin recomendación médica. En total se consumieron 7671 medicamentos sin recomendación médica, de los cuales el 61% (4587) fueron AINES y combinaciones; el 10% (765) antidiarreicos; el 10% (764) mu-colíticos; el 9% (691) antiparasitarios; el 8% (646) antibióticos sistémicos; el 1% (115) fármacos tópicos para el tratamiento del acné y el 1% (103) anticonceptivos orales. De los 4587 AINES y combinaciones que fueron usados, el 34% (1618) correspondieron a Aspirina; el 26% (1187) a Desen-friol; el 23% (1054) a Tempra; el 8% (350) a Tylenol; el 8% (345) a Naxen y el 1% (33) a Nimesulide. Si se hace el análisis de con-sumo por compuesto activo los resultados son: el 60% (2805) de los AINES utilizados contenía ácido acetilsalicílico; el 31% (1404) acetaminofén; el 8% (345) naproxeno y el 1% (33) nimesulide. El 66% (3050) de los AINES consumidos no se encontraban en combinación con pseudoefedrina, mientras que el 34% (1537) se encontraban en combinación con dicha sustancia. Es importante recalcar que de las 1781 personas que admitieron haber tomado medicamentos sin recomendación médica, el 91% (1618) ha utilizado Aspirina. De los 765 anti-diarreicos consumidos, el 51% (387) correspondió a Kaopecta-te (caolín- pectina) y el 49% (378) a Imodium (loperamida). De los 691 antiparasitarios consumidos, el 69% (480) correspondió a Vermox (mebendazol); el 23% (157) a Flagyl (metronidazol) y el 8% (54) a Zentel (albendazol).
De todos los medicamentos que se consumieron  646 eran antibióticos de los cuales el mas elegido era ciprofloxacina, además también se observo que los medicamentos que producen mas reportes de efectos adversos son los anticonceptivos orales.
El 76% de los encuestados al preguntarles por que habían decidido auto-medicarse nos comento que fue por que sus familiares les recomendaban el medicamento y la dosis. Y eñ 15% no necesito de recomendaciones si no que ellos mismos eligieron su tratamiento. El 4% recibió la recomendación de amigos mientras que el otro 4% comento que había recibido el tratamiento de otras fuentes. También se evaluó los servicios de salud en donde se le pregunto a los encuestados cuantas veces había asistido al medico en el ultimo año, a lo cual se respondió que el 28% (519) asistió mas de dos veces, el 23% (421) asistió solo una vez y el 18% (337) dijo haber asistido dos veces. Del total, 1277 el 38% por molestias respiratorias, 21% (274) asistió por molestias digestivas, el 8% (106) por molestias ginecológicas y el 33% (424) dijo haber asistido por otras causas. Después se evaluó la respuesta de los universitarios ante síntomas comunes. Primero se pretendió identificar si la asistencia al medico era por la aparición de síntomas, a lo que el 74% (1385) del total de la población solo acude al medico si tiene sintomatología notoria, mientras que el 25% (450) ha consultado en ausencia de esta. Pero la primera respuesta al aparecer los síntomas no fue ir al medico . si se les presentaba síntomas diarreicos y respiratorios la mayoría recurría a la automedicación, lo que el 45% de los entrevistados dijo consumir AINES para la diarrea y en el caso de cefalea el 54% dijo consumir aspirina. Al final se les pidió su opinión sobre los efectos que produce la automedicación, y e 54% (1094) piensa que es bueno por el ahorro económico, el 6% (111) piensa que es bueno para la salud de la comunidad y el 5% (95) piensa que no tiene ningún efecto.

Discusión

Se ha encontrado que la automedicación y la auto-atención es la opción frecuentemente utilizada por la comunidad universitaria, considerando esta como una conducta histórica a través de la vida de la persona, lo cual podría ocasionar daños a la salud por la ingesta de una dosis incorrecta.

Conclusión.

La comunidad universitaria  practica la automedicación irresponsablemente, sin embargo no es culpa de las farmacias si no del mismo consumidor. Pero la industria farmacéutica, el sistema de salud y los medios de comunicación juegan un papel importantísimo que se debe tener presente. La situación pudiese cambiar si se aplicaran medidas donde se recomiende el uso de servicios de salud, aumentar la información sobre los efectos adversos de la dosis incorrecta de los medicamentos, regular la publicidad de los mismos , reforzar la legislación de la venta de medicamentos controlados, mejorar la educación en materia de salud y sensibilizar a los jóvenes y a la comunidad sobre los efectos de la automedicación por medio de campañas educativas en este tema, para que en un futuro estas practicas sean erradicadas.

Fuentes bibliográficas
Suemy Jacqueline Gonzalez Koyoc